viernes, 19 de diciembre de 2008

3.2.2 Los programas de investigación de Lakatos
Lakatos parte de las observaciones de Popper sobre el conocimiento de fondo y la contrastación y las lleva a sus últimas consecuencias. Lo que se evalúa en la contrastación, dice, no es una teoría comparada con los hechos sino un conjunto de (mini)teorías, de diferente estatus metodológico, comparadas entre sí:
El conflicto no sucede "entre teorías y hechos", sino entre dos teorías de nivel elevado; entre una teoría interpretativa que suministra los hechos, y una teoría explicativa que los explica [...], no es de que nosotros propongamos una teoría y la Naturaleza pueda gritar NO; se trata, más bien, de que proponemos un conjunto de teorías y la Naturaleza puede gritar INCONSISTENTES" (Lakatos, I., "La falsación y la metodología de los programas de investigación científica", en Lakatos, I., La metodología de los programas de investgigación científica, Madrid, Alianza, 1982, p. 62)
Este conflicto se intenta resolver modificando algunos elementos de la red y se genera así una sucesión de teorías-redes ligadas por "una notable continuidad". Esta serie o sucesión de teoría es lo que Lakatos llama un "programa de investigación".
Todos los programas tienen un núcleo que los vertebra y les confiere unidad. Este núcleo lleva asociada una heurística que determina dos tipos de reglas metodológicas: unas nos dicen qué senderos de investigación hemos de evitar, heurística negativa, y otras qué senderos hemos de seguir, heurística positiva. La heurística negativa prohibe, por decisión, aplicar la refutación al núcleo, para lo cual se debe articular un cinturón protector de hipótesis auxiliares o complementarias que sí se consideran modificables. La heurística positiva sugiere cómo modificar y desarrollar esta parte "refutable" del programa.
Todos los programas de investigación científica pueden ser caracterizados por su "núcleo firme". La heurística negativa del programa impide que apliquemos el modus tollens a este "núcleo firme". Por el contrario, debemos utilizar nuestra inteligencia para incorporar e incluso inventar hipótesis auxiliares que formen un cinturón protector en torno a ese centro, y contra ellas debemos dirigir el modus tollens. El cinturón de hipótesis auxiliares debe recibir los impactos de las contrastaciones y para defender al núcleo firme, será ajustado y reajustado e incluso completamente sustituido [...] Este "núcleo" es "irrefutable" por decisión metodológica de sus defensores [...] La heurística negativa especifica el núcleo firme del programa que es "irrefutable" por decisión metodológica de sus defensores; la heurística positiva consta de un conjunto, parcialmente estructurado, de sugerencias o pistas sobre cómo cambiar y desarrollar las "versiones refutables" del programa de investigación, sobre cómo modificar y complicar el cinturón protector "refutable" (ibid., pp. 66, 67 y 68-69)
El resultado de aplicar esta metodología constituye la evolución de una teoría científica; en términos de Lakatos, se trata de una sucesión de diferentes versiones del mismo programa, esto es, en torno a un mismo núcleo. Un programa es progresivo si predice hechos que se constatan después, y es, o está, estancado si sólo "postdice", esto es, si sólo ofrece explicaciones ad hoc de hechos (para él) inesperados. Esto exige dos cualificaciones. En primer lugar, el juicio requiere cierta perspectiva histórica, esto es, a los programas incipientes es racional "concederles cierto tiempo". Por otro lado, e incluso garantizada la perspectiva histórica, las cosas no siempre están tan claras, los casos mencionados son más bien idealizaciones y hay numerosos casos intermedios. Esta tipología idealizada de programas no debe tomarse como un criterio cuasiformal de sustitución: nada obliga, y por supuesto la lógica más "los hechos" tampoco, a abandonar un programa estancado, aunque sólo sea porque siempre es posible su "resurrección", esto es, de todo programa estancado siempre es en principio posible que se convierta de nuevo en uno progresivo.

3.2.3 Las tradiciones de investigación de Laudan
Laudan comienza distinguiendo dos sentidos del término "teoría científica", dos tipos de "redes proposicionales". En primer lugar, el término puede denotar un conjunto relativamente específico de doctrinas, leyes, hipótesis o principios relacionados, que se usan para hacer predicciones experimentales y ofrecer explicaciones de fenómenos naturales. Ejemplos de ello son la teoría newtoniana de la luz, el electromagnetismo de Maxwell, la teoría atómica de Bohr. Además, el término se usa también para referirse a conjuntos de doctrinas o supuestos "mucho más generales y muchos menos fácilmente corroborables empíricamente". Ejemplos de ello son la teoría de la evolución, la teoría atómica o la teoría cinética de los gases. Las teorías en este segundo sentido consisten, al menos, en familias enteras de teorías en el primer sentido vinculadas por principios metodológicos u ontológicos muy generales. De estas teorías generales, en el segundo sentido del término, es de lo que pretende dar cuenta su noción de tradición de investigación. Los principales elementos que caracterizan a estas tradiciones de investigación son:
• Supuestos compartidos. Las tradiciones constan de dos tipos de supuestos generales, que individualizan una tradición dada y la distingue de otras:
i. Compromisos metafísicos. Conjunto de creencias acerca de qué tipo de entidades y procesos constituyen el dominio de investigación
ii. Normas epistémicas y metodológicas. Normas acerca de cómo tiene que investigarse el dominio, cuál es el conocimiento de fondo intocable, cómo han de someterse a prueba las hipótesis, cómo han de recogerse los datos, cómo han de evaluarse la solución a los problemas, etc.
Conjuntamente, los compromisos metafísicos y las normas epistémicas y metodológicas proporcionan a la tradición una heurística, orientaciones para la investigación, y una axiología, normas de evaluación.
• Articulación teórica. Las tradiciones poseen un cierto número de teorías específicas asociadas que las ejemplifican y las constituyen parcialmente. Son los elementos empíricamente contrastables de la tradición, el "lugar" donde se contrasta la tradición con la experiencia.
• Resolución de problemas. La finalidad de las tradiciones, con relación a la cual se evalúan globalmente, es la resolución de problemas. Los problemas son de dos tipos:
i. Problemas empíricos. Derivados de la aplicación de las teorías específicas al dominio empírico de investigación. Estos problemas pueden ser (estar): resueltos, los casos de aplicación al dominio empírico exitosos según los estándares de la tradición; potenciales, los casos de aplicación que la tradición considera que deben resolverse, pero todavía no resueltos por la tradición en cuestión ni por ninguna otra; anómalos, los casos de aplicación que la tradición considera que deben resolverse, que ella todavía no ha resuelto y que han sido resueltos en otra tradición alternativa.
ii. Problemas conceptuales. Relativos a la estructuración conceptual de alguna teoría específica. Se dan en los siguientes casos: cuando la teoría es inconsistente; cuando contiene supuestos inaceptablemente ambiguos; cuando algunas de sus hipótesis contravienen otras teorías específicas, o los supuestos metafísicos predominantes; cuando sus afirmaciones no proceden según las doctrinas metodológicas y epistemológicas; cuando no acierta a integrar conceptos y principios de teorías más generales a las que está subordinada.
Desarrollo histórico. Las tradiciones discurren en el tiempo a través de un cierto número de formulaciones. Estas formulaciones son la respuesta en un momento específico a la evaluación negativa sobre la solución dada a alguno o varios de los problemas. El modo más usual en que cambia una tradición es modificando sus teorías específicas, pero ocasionalmente puede cambiar alguno de sus elementos nucleares más básicos.
• Coexistencia. Las tradiciones no son "dominantes", no se imponen por períodos. En cierto momento dado, en contra de lo que sugiere Kuhn, la coexistencia de tradiciones de investigación rivales es la regla, y no la excepción.
3.3 La concepción estructuralista de las teorías
Una teoría tiene, una parte formal y otra aplicativa. Pero ambas partes se articulan a su vez, en diversos niveles de especificidad. Esta idea de los diversos niveles de especificidad se expresa mediante la noción de red teórica, que describe en toda su riqueza la estructura sincrónica de las teorías, su imagen "congelada" en un momento dado de su evolución. Las redes están formadas por diversos elementos estratificados según su especificidad. Cada uno de estos elementos tiene una parte formal y otra aplicativa. La parte formal global de la teoría-red queda expresada por el conjunto de las partes formales de los elementos constituyentes; su parte aplicativa global por el conjunto de las partes aplicativas de sus constituyentes. A estos elementos constituyentes se les denomina elementos teóricos. La parte formal de los elementos teóricos se denomina núcleo y su parte aplicativa, dominio de aplicaciones pretendidas (o intencionales).